Nuestras felicitaciones al pueblo
de Irán y al presidente Ahmadinejad,
Por Israel Adán Shamir, Jaffa, Israel, el 13 de
junio 2009
El pueblo iraní eligió, y la democracia ha triunfado. A pesar de las
amenazas israelíes y de la ofensiva zalamera de USA, los iraníes han
reelegido a su presidente Mahmud Ahmadinjad por aplastante mayoría.
Lo tiene muy merecido, el presidente Ahmadinejad, pues demostró su
devoción hacia Dios, hacia el pueblo de Irán, hacia la libertad del
hombre. Es un dirigente valiente y carismático; cuando su visita a la
ONU, Ahmadinejad nos recordaba a Fidel Castro joven, en 1960, y a Yaser
Arafat en 1974. Se mantuvo firme en el respaldo a Palestina en guerra en
la conferencia de Durban II, habló francamente en la universidad de
Columbia no obstante los torrentes de odio, las amenazas, las tentativas
para aislarlo, la calumnia y las usurpaciones.
Está llevando a Irán por el camino del desarrollo pacífico y de la
independencia económica y política. Su tenacidad está volviendo mejor el
mundo en que vivimos: Barak Obama llamó a la paz con el mundo musulmán
en El Cairo porque Ahmadinejad no retrocedió bajo las presiones. El
primer ministro israelí Netanyahu le pide la cabeza, pero se convirtió
él mismo en objeto de repudio en el mundo entero. Ahora tenemos una
buena oportunidad para conseguir la paz en el Oriente Medio, y esto se
lo debemos al empeño indoblegable del presidente Ahmadinejad.
Hacemos un llamado al candidato vencido Sr. Musavi, para que reconozca
la victoria de Ahmadinejad, y así evite disturbios y provocaciones, por
el bien de la democracia y del pueblo iraní. Hacemos un llamado a la
administración del presidente Obama para que confirme su anunciada
“determinación a buscar el diálogo con Irán cualquiera que sea el
vencedor.” Hacemos un llamado al gobierno israelí para que renuncie a
sus tentativas para interferir en los asuntos iraníes y entable una
verdadera marcha hacia la paz. Llamamos a las naciones árabes a rechazar
las intrigas sionistas y a preservar la paz y la amistad con Irán.
Los verdaderos intereses de israelíes y palestinos requieren un Irán
poderoso, estable e independiente, pues, conjuntamente con Turquía,
podrían frenar las ambiciones agresivas de los generales sionistas y
llevarle la paz al Oriente Medio.
Traducción: Maria Poumier